2018… Always up

Lo primero, obviamente, Urte Berri on terrícolas míos. Hemos cerrado el 2017 y arrancamos página en blanco. No os voy a engañar, tenía ganas de acabar de una vez. Digamos que especialmente el final del pasado año fue una puñetera montaña rusa con más traqueteo que la Montaña Suiza de Igueldo. Los que nos vemos en Instagram sabéis que me he echado los tentáculos a la cabeza y estoy remodelando la nave. Así que, 2018, arranco con la nave más elegante del universo.

A las obras, hay que sumarle un pequeño problema con mi tentáculo tranqueal que me ha estado dando un poco la lata. He tenido que meterme en la cápsula de regeneración tentacular durante un periodo más largo de lo habitual. Que nadie se preocupe, tenéis extraterrestre para rato pero tengo que tomarme la vida con un poco de calma estos días. Leyendo mucho y tirando de HBO y Netflix. Si tenéis sugerencias bienvenidas serán que ando un poco huerfano de “LA SERIE”. Además, sabéis que soy runner dominguero y la San Silvestre es una de mis carreras favoritas. Y este año no podía salir pero…

¡He tenido club de fans! Sabían que no podía correr y han hecho que corriera con ellos. Si es que hay amigos que valen su peso en oro y más… No me los merezco. Alguna lagrimilla ya solté.

Pues eso, que abrimos libro nuevo. El 2018 va a ser muy grande y estoy dispuesto a comérmelo con patatas. Tengo muchos propósitos pero mi Pepito Grillo partícular me ha dejado caer que si no los escribo y dejo constancia no valen así que, ahí van:

  • Seguir desayunando. Ya sabéis que es una de mis actividades favoritas. Desde las tostadas a las tartas de chocolate, desayunando en buena compañía se puede arreglar el mundo, y media galaxia.
  • Descubrir más rincones de Donosti. Lo bueno es que esta ciudad sigue sorprendiéndome y encuentro txokos nuevos a diario. ¡Que dure! Que sigo tan enamorado como el primer día.
  • Y por último… ¡Behobia-SS, voy a por tí! Igual llego a la meta del bule sin tentáculos pero, llegaré.

Lo dicho, abrimos libro nuevo. Y va a ser muy grande. Sobre todo, hagáis lo que hagáis, disfrutadlo. Urte berri on!

Anuncios

Lost in London

Mensaje para el Teniente Gorb

¿Vive usted?

La Comandancia Interestelar

Que si estoy vivo no te jo… Disculpen mi lenguaje comandancia, es el deje vasco, que al final todo se pega y por aquí a más de uno habría que desintegrarle la lengua directamente. Son un poco mal hablados.

Pues sí, vivito y coleando, a falta de recibir noticias de esa misión de rescate, he pasado el verano trabajando duro en Donostia. Me he infiltrado de heladero pero, tras la primera sesión de fuegos artificiales de la Semana Grande, tuve que dimitir. Fue peor que la batalla de las Lunas de Neptuno. Lo de toldero en la Concha tampoco fue mucho mejor, al hacerme un follón con tanta cuerda y lo de agente del orden en esas endemoniadas bicicletas… En fin, que ha sido un verano complicado. Y ¿cómo se soluciona eso? Viajando.

lost_in_la_concha_london_varios

No sé si fue que mi misión en el Hotel de Londres se quedó grabada en mi subconsciente pero, acabé acercándome a la capital británica para unos días de relax y tranquilidad. Me habían avisado que junto con San Sebastián, es una de las ciudades más lluviosas del planeta tierra. Pero, gracias a alguna extraña conjunción de planetas, disfruté de unos espectaculares días soleados.

lost_in_la_concha_london_eye_big_ben

Londres es una ciudad llena de historia, y la abadía de Westminster uno de los edificios más espectaculares que he podido visitar. Eso sí, pocas veces he sentido tan de cerca la presencia de cientos de esqueletos. Está claro que para sepulturero no sirvo, tanto pisar tumbas me revolvió las entrañas. El edificio bonito sí, pero lleno de cadáveres; gente muy famosa, pero muerta.

lost_in_la_concha_london_tower

Una ciudad en la que se mezcla lo viejo y lo nuevo, como a mí me gusta. Pasear por la Torre de Londres (nombre confuso donde los haya puesto que de sólo torre tiene poco) es un placer. Y descubrí una interesante figura histórica terrícola, Enrique VIII. ¿Que no me puedo casar con quién yo quiero? Pues me convierto en jefe religioso. ¿Que mis mujeres me tocan los tentáculos? Pues les voy cortando la cabeza. Duro trabajo el del pobre hombre que pegaba los tajos… Yo intente descabezar un pollo una vez y el resultado fue poco satisfactorio ciertamente.

lost_In_la_concha_london_hyde_park_regents_parkRincones como Hyde Park y Regents Park entre otros muchos parques dan la opción de respirar un poco y relajarse en verde. Eso sí, nada de dar de comer a las aves, que luego te persiguen por medio parque pidiendo más comida. Y hay mucha fauna en esos parques, MUCHA.

lost_in_la_concha_london_english_breakfast_pub

Mezcla de historia y futuro en una ciudad, rincones verdes para perderse, si hasta el centro de la city está lleno de runners (y yo me quejo de trotar por el paseo de la Concha si hay turistas)… ¡Esto me recuerda a mi querida Donosti! Con una más que notable excepción. La gastronomía. Lo de comerse un sandwichito en la puerta de la catedral vestido de ejecutivo agresivo es muy chic vale, pero seguro que la mitad están de hambre a la media hora. Aunque quizás es que todavía están llenos del desayuno. Estos si que saben desayunar con fundamento. Y que no falte una buena sesión en el pub.

En fin, que no puedo quejarme. Han sido unos días estupendos y he vuelto con pilas renovadas. Aunque me toca ponerme al día con el Zinemaldi que empieza el viernes. Debo confesar que echando un ojo al programa de este año he visto demasiado drama, no sé, necesito más alegría en mi vida. Pero no sufráis, que me voy a escapar a Santiago de Compostela un par de días y eso levanta cualquier ánimo. Seguiremos informando.

De playa en playa

El calor llega a Donosti, y toca lanzarse a las playas a tostarse como si no hubiera un mañana. Uno ya tiene más que aprendido su manual de supervivencia para las playas donostiarras, así que toca pensar y decidir. ¿A dónde voy? San Sebastián tiene de todo, y de playas anda también sobrada. Están los tres cerditos, los tres Reyes Magos y las tres playas de San Sebastián. Si hasta tienen carrera propia, pero eso será más adelante. A ver si este año logro presentarme. A la tercera va la vencida… Curioso, otra vez el número tres.

lost_in_la_concha_playa_zurriola_donostia_san_sebastian_euskadi_pais_vasco

El otro día pensé que era el momento de lanzarme a meterle caña al surf. Ese deporte que crea tendencia en Donostia. Pero, desafortunadamente estoy obligado a metamorfosearme en humano cuando salgo de la nave. Sería mucho más fácil pegarme a la tabla si contara con mis tentáculos. Lo de surcar las olas montado en esos resbaladizos objetos puntiagudos, está claro que no es lo mío. En todo caso, disfruté de la playa donostiarra más salvaje.

lost_in_la_concha_playa_la_concha_donostia_san_sebastian_euskadi_pais_vasco

Pero uno ya tiene su edad, sólo tengo 2 años terrícolas pero, en mi planeta ya voy por los 237 así que, busqué la tranquilidad de La Concha para una tarde relajada. Obviamente, era una utopía imposible. Además, dejarme el conversor ultraquímico puesto no ayudó, generó movimientos en las mareas que las hicieron más salvajes aún. El reparto de centímetros cuadrados de arena por habitante se iba reduciendo por minutos.

lost_in_la_concha_playa_ondarreta_donostia_san_sebastian_euskadi_pais_vasco

Por lo tanto, opté por un baño tranquilo en la vecina Ondarreta. No hay nada más relajante que refrescarse en mi segundo hogar cuando cae el atardecer en un caluroso día. Pero, cuál fue mi sorpresa al descubrir que el tanque de residuos orgánicos de la nave había tenido otra fuga. Los fluidos almacenados se habían ido solidificando y compactando en pequeñas rocas que habían quedado desperdigadas por la playa. Todos los presentes las tomaban por sencillas piedras pero, yo, sabiendo lo que eran, tuve que optar por salir por piernas. Prometo sellar la fuga de los tanques cuanto antes para que mis residuos no se depositen en vuestras orillas, mil perdones queridos terrícolas.

lost_in_la_concha_banco_paseo_concha_donostia_san_sebastian_euskadi_pais_vasco

En fin, ¡que por falta de playas no sea! Disfrutemos del verano en remojo, y a sacarle jugo al sol, que ya sabemos en Donostia, la metereología tiene personalidad propia y bastante esquizofrénica.

San Telmo me gusta

Los últimos coletazos del invierno trajeron al tan ansiado sol. Parecía que iba a llegar el momento de tomar al asalto las terrazas, desempolvar las mangas cortas y empezar a enseñar más carne. Pero estábamos equivocados, al astro rey le gusta jugar al despiste, sobre todo en Donostia, y el miércoles el invierno volvió para demostrar que todavía quedan días fresquitos por llegar.

lost_in_la_concha_museo_san_telmo_museoa_entrada_donostia_san_sebastian_euskadi_pais_vasco

Así que opté por visitar un edificio que me ha maravillado siempre, desde el momento en el que llegué. Sabéis que me apasiona el pasado de Donostia, y el Museo de San Telmo es un perfecto ejemplo de todo lo que ha pasado por aquí. Este antiguo convento dominico del siglo XVI, ha visto de todo dado que a partir de la Desamortización de Mendizabal su uso fue militar. Como ya he podido ir descubriendo, la localización estratégica de la ciudad, ha llenado su historia de sangre y guerra y la verdad es que si el edificio pudiera hablar, no sé que nos contaría. La última remodelación a intentado combinar el San Sebastián de ayer y mañana, y sabéis que esa combinación de pasado y futuro es de lo que más me gusta de esta ciudad.

lost_in_la_concha_museo_san_telmo_museoa_mendia_un_jardin_japones_donostia_san_sebastian_euskadi_pais_vasco

De la colección permanente hablamos luego pero, merece la pena una parada tanto por “Un jardín Japonés. Topografías del Vacío” como la exposición “Mendía” que recorre la historia del montañismo por estas tierras. ¿Ya os gusta eso de subir eh? Aunque teniendo en cuenta que por la geografía vasca es complicado encontrar más de 10 km seguidos de llano, lo de ascender lo lleváis en los genes, al menos la mayoría.

lost_in_la_concha_museo_san_telmo_museoa_harrijasotzaile_donostia_san_sebastian_pais_vasco_euskadi

Y hablando de usos y costumbres vascos. Eso de levantar piedras, partir troncos… Creo que este tema se merece un análisis más exhaustivo y detallado porque la verdad; no entiendo nada. Aunque bueno, contra las Legiones de Cristal del planeta Crash las piedras os serán útiles; y los Soldados Arbóreos de Huoji tienen los días contados con tanta hacha. A ver si en el fondo lleváis siglos preparándoos para luchas interplanetarias, y yo no me he enterado todavía. La verdad es que disfruté de la visita, y me sirvió para conocer más sobre vosotros. Comprendí que todavía me queda mucho por aprender.

lost_in_la_concha_museo_san_telmo_museoa_lienzos_sert_donostia_san_sebastian_euskadi_pais_vasco

Pero, si algo me impacto fue admirar los Lienzos de Sert. Poder disfrutar de la obra con la iglesia vacía fue espectacular. Pero, también debo confesar que tengo una imaginación que le gusta desmelenarse de vez en cuando, y el silencio y quietud del Museo me hizo pensar que estaba a punto de cruzarme con el fantasma de algún soldado francés. Soy un poco cagao, lo admito.

lost_in_la_concha_museo_san_telmo_museoa_donostia_san_sebastian_euskadi_pais_vasco

¿Quién no se imagina el fantasma de un fraile domínico paseando por el claustro? Es de los rincones más bonitos del museo. Pero, la colección de estelas funerarios no ayudó en mi convencimiento de que estaba a punto de cruzarme con algún donostiarra de hace siglos.

lost_in_la_concha_museo_san_telmo_museoa_estelas_donostia_san_sebastian_euskadi_pais_vasco

Afortunadamente, no hay nada que una buena cerveza no arregle. Así que acabé la visita con una caña fresquita en la cafetería. La verdad es que es un rincón donostiarra al que pienso volver, es un edificio que tiene algo especial. Y además, más tarde descubrí que ¡los martes es gratis! Me queda mucho trabajo para desentrañar todos los misterios de ese lugar.

Premios 20Blogs IX Edición #YoVoyConGorb

lost_in_la_concha_premios_20blog_mejor_tu_cuidad

Estimados compañeros de aventura, esta vez os tengo que pedir un pequeño favor. Como sabéis, llevo tiempo por estas tierras y es el momento de seguir conquistando nuevos territorios. Por eso me he animado a participar en el concurso de blogs de 20 minutos. ¿Me echas un cable?

blogoteca_20minutos_premios_20blogs_lost_in_la_concha

Estaré muy agradecido, es mi humilde vía para colaborar en poner Donostia en el lugar que se merece. Prometo repartir cañas y pintxos como recompensa!!!

Tú al Londres y yo a la bahía

Últimamente me siento observado. Cuando uno se adentra en territorio desconocido debe estar alerta siempre y durante las últimas semanas, no sé, parece que tengo dos ojos pegados a mí pero cuando me doy la vuelta no hay nadie a la vista. ¿O tal vez sí?

lost_in_la_concha_hotel_londres_bahia_vista_donostia_san_sebastian

Creo que sé dónde te escondes. La Concha es el centro del ñoñostiarrismo, y El Hotel de Londres y de Inglaterra uno de los edificios más emblemáticos en la bahía. Al principio pensaba que el enemigo me vigilaba desde el Paseo pero creo que has buscado refugio en el hotel. Con esas vistas ¿cómo no hacerlo?

lost_in_la_concha_hotel_londres_suite_mata_hari_donostia_san_sebastian

Me he colado buscándote, pensando que habrías aprovechado la inmejorable perspectiva de mi hogar para tenerme controlado. Además, con el lavado de cara que está teniendo, supongo que piensas que pasarás todavía más desapercibido entre andamios y obreros. La perfecta localización para vigilar las andanzas del Teniente Gorb en Donosti. De hecho, al descubrir que Mata Hari había atravesado esos pasillos, me pareció un lugar de lo más apropiado. Yo sólo te aviso, parece ser que la pobre murió al poco de pasar por el Hotel. No sé si tú irás por el mismo camino. No das la cara, y no sé si eres amigo o enemigo. Sinceramente, no tengo claro ni si eres de este planeta. Acabo de oír un portazo, será que estoy más cerca de lo esperado.

lost_in_la_concha_hotel_londres_antiguo_donostia_san_sebastian

Al menos tienes buen gusto ¿eh? Está claro que este lugar tiene mucha historia. En comparación con todo lo que ha tenido que pasar por aquí en los últimos cien años, mis 18 meses en esta bahía son un suspiro.

lost_in_la_concha_hotel_londres_mural_31_agosto_donostia_san_sebastianMe encanta el mural sobre el 31 de agosto. Tengo que analizar este lugar con más detenimiento.

IMG_20150202_084632

Esto ya es capricho de donostiarra, aunque sea de adopción. Le he pegado un lengüetazo a la bola para quedarme a gusto.

lost_in_la_concha_hotel_londres_buen_pastor_donostia_san_sebastian

La séptima planta, estás atrapado, ¿o atrapada? Siento que me acerco. Afortunadamente la moqueta esconde mis pisadas y creo que seré capaz de pillarte por sorpresa. No puedo negar que tienes buen gusto, la verdad es que te has buscado un alojamiento de lo más elegante y con mucho estilo. Y las vistas… ¿qué voy a decir mi adorado hogar?

lost_in_la_concha_hotel_londres_ayuntamiento_donostia_san_sebastian

Parece que no sólo me vigilas a mí; todo el paseo podría estar en tu punto de mira, el Ayuntamiento y los dirigentes terrícolas incluidos ¿puedes ser algún explorador enemigo? Mis andanzas por este planeta han tenido que llegar a algún rincón desconocido de la galaxia con razas alienígenas poco amistosas dispuestas a sacar cacho. Acabo de ver un resquicio de luz en una de las habitaciones. Eres tú, seguro.

lost_in_la_concha_hotel_londres_jacuzzi_donostia_san_sebastian

Mira tú, definitivamente tonto no eres. Una cosa es vigilarme en la bahía y otra hacerlo metido en un jacuzzi. ¿Eso de la basura es una botella de champagne? Desde luego, tengo un acosador de nivel.

lost_in_la_concha_hotel_londres_suite_donostia_san_sebastian

Tú sí que sabes buscarte buenos escondites. Si aguantas por aquí hasta el verano, seguro que la vista para los fuegos artificiales de la Semana Grande tiene que ser digna de contar. Pero lamento informarte que espero cazarte antes, mucho antes.

lost_in_la_concha_hotel_londres_vista_bahia_donostia_san_sebastian

Desafortunadamente creo has conseguido escapar, pero que sepas que esto no quedará así. Si vienes en son de paz, no dudes que aquí tienes un amigo pero, si tus intenciones son poco amistosas ten claro que aunque mi nave sea un cascajo hundido, el arsenal de armas sónicas lo mantengo siempre a punto. No dudo que en algún momento cercano nos veremos las caras.

Dadme un tambor y moveré el mundo

Txunda txunda txunda txun…

lost_in_la_concha_tamborrada_20_de_enero_donostia_san_sebastian

Con los tambores aún resonando en mi cabeza despido el 20 de enero. Inicialmente me costó entender esto de la tamborrada. Pero, ya llevo más de un año aquí y sabéis que cada vez soy más donostiarra. Así que esta vez estaba preparado para hacer frente a un día especial como Dios manda. Bueno, en este caso como mandan los cánones donostiarras.

lost_in_la_concha_tamborrada_cena_donostia_san_sebastian

 Primero, la cena con una kuadrilla maja y elegante; degustar buenos manjares en la mejor compañía y empezar a disfrutar de la fiesta calentando motores con los palillos. A eso que llamáis angulas todavía no he podido hincarle el diente. En todo caso, a una buena chuleta sabéis que jamás le digo que no. Eso sí, si hay algún voluntario para mandarme un paquetito para colaborar en mis tareas de investigación, ya sabéis donde está la nave.

lost_in_la_concha_tamborrada_plaza_constitucion_donostia_san_sebastian

Mi instinto de supervivencia innato me ha alejado por ahora de la plaza de la Constitución en el momento de la izada pero, está claro que es lugar de parada obligatorio en algún momento de la noche. Hay pocos momentos en el año en el que los donostiarras pierden la compostura. Honestamente, probablemente el 20 de enero sea el único. Así que ahí donde fueres, haz lo que vieres. Me he dado cuenta que me estoy donostiarrizando bastante desde que 20 tamborradas seguidas me parecen pocas. 24 horas de constante rataplán son sólo para donostiarras de los de verdad.

lost_in_la_concha_tamborrada_donosti_cup_donostia_san_sebastian

La luz del día trae más tambores y más canciones, y en mi caso trabajar un poco. Hay que ser capaz de infiltrarse en todos los rincones de la fiesta para entenderla y yo ya me he hecho un huequito en la tamborrada de la Donosti Cup. Ya os he contado lo elegantes que íbamos con trajes nuevos no? Una tamborrada de mucho nivel que ha acogido a este humilde extraterrestre como uno más, ¡y por muchos años más! Uno de los grandes problemas de celebrar la fiesta el 20 de enero, suele ser la climatología. Afortunadamente el agua respetó lo fiesta. Lo del frío se arregla con capas de ropa. Eso sí, ir tan elegante con casaca de soldado tiene un precio, y al ser tan entalladas tampoco tenía mucho margen de maniobra. En todo caso, no hay cuerpo que unos tragos de pacharán no caliente.

lost_in_la_concha_tamborrada_kursaal_bandera_donostia_san_sebastian

Y un año más, la tamborrada echó el cierre. La verdad es que me reafirmo en eso de que es uno de mis días favoritos por aquí. Lo del tambor, además de ser un buen medio para expulsar el estrés, es el símbolo de identidad de una ciudad que me tiene enamorado. Dadme un tambor y moveré el mundo, un par de galaxias y lo que haga falta.

Déjame entrar

La vida del explorador intergaláctico es ardua. Hay que descubrir nuevos mundos, atravesar terrenos inexplorados y franquear territorio del que apenas sabes alguna tontería. Hay que cruzar puertas a lo desconocido. Y qué queréis que os diga, no es fácil. No saber lo que espera a uno al otro lado es algo complicado de sobrellevar.

lost_in_la_concha_puertas_donostia_san_sebastian_euskadi_pais_vasco

Pero Donosti mola, porque tiene puertas de todos los tipos y colores. Las majestuosas puertas de la zona de la calle Prim me tienen enamorado. La que está pegada a la plaza Bilbao siempre me ha atraído, y no os olvidéis de giraros para admirar la fachada del edificio de enfrente, es espectacular. Los que  seguís desde hace tiempo mis aventuras sabéis que esa zona me gusta por la cantidad de fotos que le he sacado en mi cuenta de Instagram. Pequeñas puertas que no sabemos a dónde llevan, entradas majestuosas a edificios con encanto especial como la Iglesia de San Vicente… la verdad es que no se sabe por dónde vendrá el siguiente tesoro escondido de San Sebastián.

lost_in_la_concha_plaza_gipuzkoa_donostia_san_sebastian_pais_vasco_euskdi

Pese a todo, una de mis puertas favoritas son las entradas a la naturaleza en la misma ciudad como la Plaza de Gipuzkoa. Encontrar entradas a paisajes verdes por toda la ciudad es algo que hace ganar puntos a mi segundo hogar. Vale, en este caso puerta física no hay pero bueno, dejad que me ponga un poco poético, que el tiempo gris y lluvioso invita a ello.

lost_in_la_concha_entrada_aquarium_san_sebastian_donostia_euskadi_pais_vasco

Puertas nuevas, viejas, modernas, antiguas, físicas, poéticas… Es complicado seleccionar una. Pero la del Aquarium de San Sebastián siempre me ha gustado. Tiene un no sé qué, que qué se yo, que yo qué sé. El enclave privilegiado muy cerquita de la nave siempre me ha gustado, y no estoy seguro pero, creo que con esos 2 cañones es de las mejor guardadas de la ciudad.

lost_in_la_concha_paseo_nuevo_estatuta_donostia_san_sebastian_euskadi_pais_vasco

Siempre he pensado que andáis un poco retrasados tecnológicamente por aquí estimados terrícolas. La verdad es que os queda mucho por aprender. Os las apañáis bien con el tema de la alimentación pero os falta dominar el arte de los portales interdimensionales y la generación espontanea de agujeros negros. Os ahorrarían todos los follones que tenéis con los coches, trenes, aviones, motos, bicicletas y demás aparatos que utilizáis para desplazaros. Os propongo esta rincón del Paseo Nuevo como zona de despegue para viajes interestelares, cruzar la puerta y llegar a cualquier punta de la galaxia. A ver, la tecnología barata no es, pero os prometo que puedo llegar a haceros un buen precio.

El Donosti de mañana

Dicen por ahí que Donostia está estancada en el pasado. Se rumorea que esta ciudad no supo pasar del siglo XIX. Está claro que en esta ciudad hay mucha historia, y el Donosti de ayer es para disfrutarlo y perderse en él. Os recomiendo un vistazo al Facebook de San Sebastián Desparecida para disfrutar de cómo era lo que ahora conocemos como tan nuestro.

Pero, ésta es una ciudad en constante movimiento, que busca transformarse constantemente, siempre mirando al pasado para caminar de manera firme hacia el futuro. Nada llega al nivel de mi nave, bien escondidita en el fondo de la bahía de La Concha pero, sabéis que por ejemplo tengo especial debilidad por el Kursaal. Además, es donde recibo los envíos de mi planeta así que, ¿Cómo no me va a gustar? Aunque ahora que lo pienso, llevo meses sin noticias. Habrá que ver cómo va esa “misión de rescate” tan urgente.

lost_in_la_concha_Kursaal_donostia_san_sebastian_euskadi_pais_vasco

No me gustaría ser el encargado de limpiar los cristales todas las mañanas pero, ese edificio iluminado observando la playa tiene magia. Inicialmente no entendía ese armatoste ahí puesto pero, la verdad es que con el tiempo, de Zinemaldi en Zinemaldi y de concierto en concierto le voy cogiendo más cariño.

lost_in_la_concha_basque_culinary_center_donostia_san_sebastian_euskadi_pais_vasco

Si nos alejamos un poco del centro nos damos con una pila de platos que albergan la primera universidad gastronómica del mundo, el Basque Culinary Center. Sabéis que lo de llenar los 7 estómagos siempre es una tarea que arranco con gusto pero, no me digáis que no es un edificio que brilla con luz propia. Gracias a una buena amiga terrícola lo he podido disfrutar por dentro también y como no, he comido un par de veces. Si tienes un rato, date un paseo por la zona.

lost_in_la_concha_miramon_donostia_san_sebastian_euskadi_pais_vasco

No muy lejos, en Miramón es donde me siento más como en casa. Edificios futuristas albergan las empresas del parque tecnológico. Creo que tengo que hacer un estudio más detallado de ese sector. Yo creo que si hay algún lugar en el que vaya a poder encontrar la manera de arreglar la nave va a ser por aquí. Y además, el guiño al pasado de las Torres de Arbide le da un puntito a la zona, sabéis que es uno de ms txokos donostiarras favoritos.

lost_in_la_concha_tabacalera_donostia_san_sebastian_euskadi_pais_vasco

Hay muchos ejemplos de la mezcla entre lo moderno y lo antiguo por esta ciudad. Por eso tengo mucha curiosidad por ver cómo acaba el proyecto de Tabakalera. Un edificio espectacular que ha pasado por mucho, y que ahora está pasando por el taller de chapa y pintura. Habrá que seguirle la pista.

Vamos, que lo bueno de esta ciudad es que se puede disfrutar del ayer y del mañana en un mismo día sin cansarse demasiado.

¿Me dejas que te lleve al puerto?

El tiempo anda loco, pero muy loco. Así no hay manera de metamorfosearse y pasar desapercibido. Tengo que tener disponible material de camuflaje para todos los fenómenos meteorológicos posibles. Cualquier día, tras estos calores otoñales llega la nieve. Ahí lo dejo. Pero algo bueno tiene este tiempo de verano, la ciudad está para comérsela de bonita, y sobre todo no hay turistas por lo que la ciudad la podemos disfrutar los donostiarras. Sí, qué pasa, ya me considero donostiarra. Soy morado, tengo tentáculos y 7 estómagos pero, me gustan los pintxos y pasear por La Concha.

lost_in_la_concha_puerto_vista_aerea_donostia_san_sebastian_euskadi_pais_vasco

Es el momento para gastar zapatilla y disfrutar del aire libre, que cuando llegue la lluvia, que sabéis que lo va a hacer, habrá tiempo de meterse en la nave y taparse con la manta. Y en Donostia no faltan sitios para pasear disfrutar. Te puedes perder en el Palacio de Aiete, o relajarte en el parque de Cristina Enea. Lo único que les falta a esos rincones, es el agua. Personalmente soy fan del mar. Si mi nave hubiera caído en el Estadio de Anoeta, no hubiera conseguido pasar desapercibido todo este tiempo. El primer día de partido, se destapa el pastel. Pero, gracias a vivir en la Concha puedo disfrutar del relax y la tranquilidad que da el mar. Bueno, eso si el Cantábrico no se pone chulo, que cuando se pone movidito la nave parece una batidora.

lost_in_la_concha_puerto_entrada_donostia_san_sebastian_euskadi_pais_vasco

Al ladito de la nave está el puerto donostiarra. Un enclave privilegiado desde el que con un poco de vista, se puede observar mi nave en la bahía, cuando el protector de invisibilidad tiene el día rebelde. Entre el Ayuntamiento donostiarra y el Aquarium, este rincón es el paraíso de donostiarras de todos los tipos y colores. Un fin de semana se puede ver a la chavalería haciendo litros. Por cierto majos, no seáis cochinos. Me parece estupendo que os juntéis la kuadrilla a disfrutar un rato pero, la basura que genera cada uno… a su correspondiente contenedor por favor. Por otro lado, en los últimos días la zona está tomada al asalto por corredores entrenando. Como se nota que estamos en época de carreras. Se suele decir que ahí donde fueres, haz lo que vieres. Ya soy un corredor más, aunque confieso que ando bastante flojo.

lost_in_la_concha_puerto_barcos_donostia_san_sebastian_euskadi_pais_vasco

El puerto donostiarra es además, una puerta al pasado de la ciudad. Soy de los que creen que a la Parte Vieja hay que entrar por Portaletas, y siempre paro un momento a ver a Mari y recordar el pasado pesquero de San Sebastián. Además, el día que hay ganas de alargar la caminata, el Paseo Nuevo está justo al lado. Espectaculares vistas de la bahía en las tardes de octubre, ¿qué más pedir?

lost_in_la_concha_puerto_vistas_bahia_donostia_san_sebastian_euskadi_pais_vasco

¡Si hasta se puede llenar el estómago! Mi primera aproximación a una karrakela fue de temor por ambas partes. Nos miramos con cautela, pero finalmente, clavé el alfiler hasta al fondo para degustar el manjar. En fin, que hay de todo, y los últimos retazos de este otoño veraniego son el mejor momento para pasear un rato. ¿Me dejas que te lleve al puerto?