A veces… Veo comida, y más comida

Y yo sigo aquí, paseando, investigando y disfrutando. Dejando a un lado conflictos puentiles y semanas de lluvía intensa que me han hecho arrastrar un catarro marciano tras otro, sigo saboreando Donostia. Es una ciudad con magia, aunque sea gris, húmeda y fría.

lost_in_la_concha_kata4_donostia_san_sebastian_euskadi_pais_vasco

Al mal tiempo buena cara, y qué mejor manera que hacer parada y fonda en algún rincón. Tenía más que probada la terraza del Kata 4, imprescindible en San Sebastián. Pero me faltaba probar su cocina más a fondo. En estos tiempos se multiplican las ensaladas a 13 euros y raciones recalentadas por las que pagamos un ojo de la cara, así que siempre es un placer degustar un menú un poco más elaborado con ingredientes de los buenos. Tengo que darme un homenaje a base de ostras un día. Volveré!

lost_in_la_costa_sagardotegia_araeta_donostia_san_sebastian_euskadi_pais_vasco

Lo mío es vicio y cuando cojo carrerilla no paro. También he podido disfrutar de la temporada de sidrerías. Pero hay sidrerías… y sidrerías. Araeta se sale de la sagardotegi habitual en la que necesitas comer con el plumífero puesto. De hecho, tienen sidra de pera. Sí, de pera. Confesaré que así como el resto estaban un poco flojitas, la de pera estaba muy buena. Uno ya empieza a tener una edad, y poder comer calentito, pues se valora. Y cuando te hartas de carne, pues es una buena señal. Sin prisa pero sin pausa, me puse hasta arriba.

Y la cosa ha seguido, porque yo a veces veo comida… y más comida. Donostia es una ciudad de mucha tradición culinaria. Lo he visto, lo he vivido y lo he saboreado. Pero las cosas cambian, y hay rincones que dejan un hueco difícilmente llenable en el corazón de muchos donostiarras. Había oído hablar del Urepel como templo gastronómico en la mente de muchos donostiarras. Hace poco ha reabierto sus puertas con aires renovados. Había que probarlo.

lost_in_la_concha_urepel_cena_donostia_san_sebastian_euskadi_pais_vasco

La verdad es que tras un día duro, fue un placer de cena. Los raviolis rellenos estaban para lamer el plato y no dejar gota. El bacalao en ajoarriero, también suculento. Pero me sobrevino el espíritu sano tras las semanas de excesos y opté por un postre “saludable”. Deliciosa fruta con yogurt que duró poco en el plato. En todo caso, acabé trapiñándome la mitad del tiramisú de mi acompañante. No llegó a la foto, si es que no tengo medida. Eso sí, estaba ESPECTACULAR!

lost_in_la_concha_ekibe_donostia_san_sebastian_euskadi_pais_vasco

No me pierdo una, la carne es débil. Está claro que los pruebas físicas de la Academia Interestelar ya no los apruebo ni de coña. Así que toca darle caña al cuerpo. No soy muy fan del fenómeno gimnasio pero la verdad es que lo de la electroestimulación combinada con el ejercicio me ha gustado. Lo de venir a Ekibe, tiene un punto masoca, puesto que te tiembla todo el cuerpo mientras haces ejercicio. Veremos como va la cosa, seguiremos informando sobre la “Operación alienígena buenorro”. Disfruten de la Semana Santa estimados terrícolas. Torrijas time!

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s