La Concha, el centro del ñoñostiarrismo

Llevo ya bastante tiempo aquí, hemos hablado un poco de todo y un poco de nada, pero me he dado cuenta que de que no le he dado el lugar prominente que se merece a esta bahía, mi nuevo hogar, La Concha.

lost_in_la_concha_bahia_donostia_san_sebastian

Según he podido leer y observar, se considera al donostiarra soso, sin gracia, demasiado ñoño, en definitiva, se les llama ñoñostiarras. Y yo sólo digo… ENVIDIA! Que mala es la envidia. Pero claro, con semejante panorama delante no es de extrañar. No me canso de esta imagen. Todas las mañanas cuando me levanto miro la hora en una de las zonas más espectaculares de la bahía.

lost_in_la_concha_relojes_donostia_san_sebastian

Justo al lado de ese templo a la gastronomía que consideramos el Restaurante Narru y del que ya hablamos están estos bonitos relojes. En la zona central de la bahía me dan los buenos días. Estoy planteándome seriamente instalar una alarma en el reloj para despertarme por las mañanas con ellos pero, no sé si los vecinos estarán de acuerdo.

Vale, estamos en los relojes, ¿hacia dónde tiramos? La verdad es que es curioso que tan poca distancia de para tanto. Hoy, vamos a alejarnos un poco del bullicioso Alderdi-Eder y el bello ayuntamiento. Hay mucho que ver y por descubrir.

lost_in_la_concha_isla_ondarreta_donostia_san_sebastian

Con sólo cruzar el túnel que pasa por debajo de esa belleza que es el Palacio de Miramar, llegamos a la playa de Ondarreta. La hermana pequeña de La Concha es una playa con carácter propio. Además, estos días con mareas muy bajas el espectáculo que ofrece al paseante es digno de verse. Las mareas bajas dejan a la vista el lecho marino e incluso se pueden llegar a divisar a veces los cimientos de una antigua cárcel de la zona. Estoy bastante convencido que es factible llegar hasta la isla sin mojarse si la marea está suficientemente baja.

Nos vamos acercando poco a poco al monte Igueldo, que según parece, es otro lugar que debo investigar a la mayor brevedad. Pero, hoy toca seguir el curso de la bahía por el paseo. Así, como quien no quiere la cosa, el camino acaba en uno de mis rincones favoritos de la ciudad.

lost_in_la_concha_peine_del_viento_donostia_san_sebastian

El Peine del Viento es uno de los lugares más bellos que he podido visitar de todas las galaxias que he estado. Mezclando montaña, mar y el poderío de la piedra y el metal, se convierte en el lugar ideal para disfrutar y relajarse. Y si el tiempo es tan espectacular como el del pasado fin de semana, no se puede pedir más. Aunque, confesaré que lo he visto con lluvia y viento, y la vista sigue siendo digna de admiración.

Es curioso como una zona de tan pocos metros cuadrados tenga tantos huecos por descubrir, agujeros por los que sale el mar en días de mar movida, rocas, acantilados… ¿qué más se puede pedir?

Sólo hemos rozado algunas de las maravillas de esta bahía, tener estos tesoros a dos pasos de la nave es algo que no habría ni imaginado cuando mi nave se estrelló por aquí. Poco a poco voy desentrañando los misterios que ofrece, y porque no, cada vez soy más ñoñostiarra. ¡Y a mucha honra!

Anuncios

3 pensamientos en “La Concha, el centro del ñoñostiarrismo

  1. Pingback: Trampas, bufandas y mensajes secretos en el Paseo de Francia |

  2. Pingback: Pesadilla de una noche de verano |

  3. Pingback: Tú al Londres y yo a la bahía |

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s